UNESCO debate el lugar de la inteligencia artificial en la docencia: tecnología al servicio del aprendizaje.

UNESCO debate el lugar de la inteligencia artificial en la docencia: tecnología al servicio del aprendizaje.


En el marco del Congreso Futuro 2026, especialistas convocados por la UNESCO analizaron cómo la inteligencia artificial puede fortalecer la profesión docente y mejorar la calidad educativa. El debate se desarrolló el 14 de enero en Santiago de Chile, en un panel titulado “IA, ciencias del aprendizaje y profesión docente”, organizado por la oficina regional del organismo internacional.

El encuentro reunió a académicos, responsables de políticas públicas y docentes para discutir un punto clave: cómo integrar la IA en educación sin desplazar el rol humano del profesor, apoyándose en evidencia científica, fundamentos pedagógicos y una perspectiva ética centrada en las personas.

El docente como eje de la transformación digital

Uno de los consensos del panel fue que la innovación tecnológica en educación solo tiene sentido si refuerza el rol docente. Durante la conversación, se subrayó que el profesor sigue siendo el diseñador de las experiencias de aprendizaje, el mediador pedagógico y el garante del marco ético en el aula.

Desde esta mirada, la inteligencia artificial se plantea como herramienta de apoyo: puede facilitar la personalización de la enseñanza, mejorar la retroalimentación a los estudiantes y contribuir a la toma de decisiones educativas, pero no reemplaza el juicio profesional del docente.

Evidencia científica y marcos internacionales

El debate se apoyó en iniciativas impulsadas por la UNESCO, entre ellas la Estrategia Regional Docente, el Marco de Competencias de Inteligencia Artificial para Docentes y la Alianza Global para la Ciencia del Aprendizaje. Estos marcos buscan articular la investigación en ciencias del aprendizaje con prácticas pedagógicas concretas.

La idea central es que la adopción de IA en educación no debe responder a modas tecnológicas, sino a criterios basados en evidencia, orientados a promover aprendizajes profundos, inclusivos y con sentido.

Una discusión social y ética sobre el uso de la IA

El panel también introdujo una dimensión social y cultural. Se planteó la necesidad de que la comunidad educativa participe activamente en la definición de qué usos de la inteligencia artificial son deseables y cuáles deben limitarse.

En paralelo, se destacó que los principales desafíos son formativos más que técnicos. La incorporación efectiva de IA requiere capacitación sostenida, mejores condiciones laborales y bienestar docente, factores considerados esenciales para una transformación educativa duradera.

Alfabetización crítica en la era de la IA

Otro eje del encuentro fue la alfabetización mediática e informacional. En un entorno educativo atravesado por algoritmos y sistemas inteligentes, se remarcó la importancia de mantener una actitud crítica frente a la tecnología.

La inteligencia artificial fue presentada como una aliada cuyo valor depende de la capacidad de estudiantes y docentes para formular preguntas profundas, evaluar información y pensar de manera reflexiva.

IA como tecnología mediadora, no como fin

Como conclusión, los especialistas coincidieron en que la inteligencia artificial no es un fin en sí mismo, sino una tecnología mediadora. Informada por la ciencia del aprendizaje y las ciencias del comportamiento, puede potenciar la personalización pedagógica y la evaluación formativa, siempre bajo la conducción profesional del docente.

El mensaje final del panel fue claro: la transformación educativa con IA debe ser humana, ética y basada en evidencia, con el profesor en el centro del proceso.